Según Mauro Rodríguez Estrada, para conocer y desarrollar la autoestima, es necesario seguir la siguiente escalera: [1]
a) Autoconocimiento: Identificar las partes que componen el yo; necesidades, habilidades, valores, actitudes, sentimientos, emociones y experiencias vividas.
b) Autoconcepto: Está formado por una serie de creencias acerca de sí mismo, que se manifiestan en la conducta. Si alguien se cree tonto, actuará como tonto; si se cree inteligente actuará como tal.
c) Autoevaluación: Refleja la capacidad interna de dar un valor, ya sea positivo o negativo al propio concepto.
d) Autoaceptación: Es admitir y reconocer todas las partes de sí mismo como un hecho. Ya que sólo a través de la aceptación se puede transformar lo que es susceptible de ello.
e) Autorespeto: Es atender y satisfacer las propias necesidades y valores. Expresar y manejar en forma conveniente sentimientos y emociones, sin hacerse daño ni culparse.
f) Autoestima: Es la síntesis de todos los pasos anteriores. Si una persona se conoce y está consciente de sus cambios, crea su propia escala de valores y desarrolla sus capacidades; y si se acepta y respeta, tendrá autoestima.
El desarrollo de la autoestima es un proceso paulatino que se va configurando a lo largo de los años pero que adquiere sus bases en la infancia y, son los padres quienes juegan un papel muy importante y decisivo en dicho desarrollo.
El juicio de sí mismo por parte del niño surge de los juicios de los demás. Y cuanto más gusta de su auto imagen, mayor es su autoestima.
En los primeros años de vida es muy importante el desarrollo de la confianza, la fe, la aceptación de sí mismo y la de los demás, refiriéndonos a las personas que le son significativas. Para sentirse completamente bien por dentro, los niños necesitan experiencias vitales que prueben que ellos son valiosos y dignos de que se les ame. No basta con decirle a un niño que él es un individuo especial, lo que cuenta es la experiencia, que habla con más fuerza que las palabras.
El respeto sólido por uno mismo se funda en dos convicciones principales: [2]
“Soy digno de que me amen” (importo y tengo valor porque existo)
“Soy valioso” (Se que tengo algo que ofrecer a los demás)
[1]RODRIGUEZ ESTRADA, Mauro. “Autoestima: Clave del éxito personal”, P. 9 - 11
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