Para muchas personas es común pensar que lo importante son – solamente – las acciones, los hechos. Si no “hago cosas malas”, se piensa, todo debería ir bien. Pero ello no es suficiente; además de lo que hacemos, un factor indispensable para que existan unas buenas relaciones es el cuidar nuestra manera de comunicarnos en familia.
En otras palabras; si deseamos ser buenos esposos y buenos padres, habremos de prestar una especial atención a la manera en que llevamos a cabo la comunicación, con la pareja y con los hijos.
También hay que considerar que nosotros por un lado (y por el suyo nuestro cónyuge y ya no digamos los hijos), al seguir vivos, continuamos un proceso de cambio y por lo tanto variarán los temas sobre los que nos encanta o interesa comunicarnos. Esto requiere que escuchemos, con atención y eficacia.
Esta acción requiere de esfuerzo, atención y un propósito constante por mejorar la manera que usualmente empleamos para comunicarnos.
Algunas pautas útiles son las siguientes:
1. La regla básica es el escuchar y escuchar activamente. Esto quiere decir mantener la atención, el contacto visual y una postura corporal acogedora para el otro.
2. Utiliza la escucha “de espejo”; la que consiste en reflejar lo que me pareció oír o percibir, antes de sacar conclusiones.
3. Evitar la respuesta irónica, sarcástica, la amenaza.
4. También evitar la crítica inmediata, autoritaria, especialmente antes de haber escuchado todo lo que el otro desea comunicarme. Trata a tus hijos como tratarías al mejor de tus amigos.
5. En caso de desacuerdo, propón primero buscar alternativas, antes de imponer tu propia decisión.
6. Comunica tus sentimientos con sinceridad, pero sin acusar.
7. Comunica a tus hijos de palabra, con gestos y con el tono de voz que tienes confianza en ellos y fe en sus posibilidades.
8. Acepta que la comunicación es por naturaleza defectuosa, no lo es por mala voluntad o incapacidad de los demás o por la tuya propia.
Al practicar estas pautas de manera continua, educaremos a nuestros hijos y les daremos unas valiosas herramientas para alcanzar satisfacciones y bienestar en su vida futura.
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