Sin olvidar que esta personita es única e irrepetible, es un ser al que hay que ayudar a usar los medios más concretos y adecuados para lograr su perfección, es una de las misiones más nobles, de la cual depende el presente y el futuro de la humanidad.
Este pequeño es un ser complejo, con un temperamento propio, distinto a todas las demás personas, con cualidades y defectos, pero con una gama de oportunidades para desarrollarse en la vida. Abad Gómez dice que la educación consistirá en hacer que cada persona descubra, comprenda y ame la meta –el fin último y los parciales- y ayudar a usar los medios para su consecución.(2007 p.25) Para realizar esta tarea es necesario que los padres de familia conozcan a sus hijos ¿quién mejor que ellos para conocer profundamente a los que han de educar y no dejarse llevar por supuestos?
Es una tarea ardua, de día a día, que seguramente en momentos se desmotivarán por no lograr el objetivo que se propusieron al inicio. ¡Ánimo es la obra de arte más valiosa de la vida, por lo tanto la que costará más trabajo, esfuerzo y dedicación! Ustedes, no deben estancarse en los conocimientos que tienen de sus hijos, porque el tiempo pasa y hay que estar a la vanguardia, para que no se sorprendan de los cambios físicos, psicológicos y sociales que van teniendo, se les recomienda que tengan nociones de psicología evolutiva, la cual les dará las pautas para entender mejor y aceptar al niño que va en proceso de convertirse en un adolescente y posteriormente en un adulto.
Uno de los elementos que requiere que se tenga para la educación de los hijos es el “Amor”, para lograrlo es necesario conocer muy bien a la persona, existe un refrán muy antiguo que dice, “nada se quiere si no se conoce” y para conocer a los hijos es necesario penetrar en la intimidad de quienes amamos, nada de los que les pase es indiferente por pequeño que ésto sea.
Va muy de la mano del amor, la comprensión esto no quiere decir que vas a consentirle todo lo indebido, sino ponerse en su lugar y desde ahí, desde sus zapatos ver las cuestiones que les inquietan, perturban, tratar de adivinar sus pensamientos, conocerlo desde dentro. Courtois nos señala que “el gran arte de la educación, consiste no solamente en pensar en el niño, sino pensar desde el niño; como él esforzándose por asimilar o conocer lo que pasa en su mente y en su corazón. Exige esto el olvido de sí, renunciamiento y mucho amor; pero este es el secreto del éxito”.
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