Un recién nacido, al salir del vientre materno, es una personita poco atractiva. Hay que recordar que el feto estuvo 9 meses en líquido, confinado en un espacio que cada vez era más pequeño para él; después de ese tiempo, tuvo que ser empujado por el canal de parto, el cual es muy estrecho y debido a esto, en ocasiones, es necesario utilizar fórceps o ventosas para ayudarlo a salir. Por ello, algunas de sus características al nacer son:
- Su color puede variar desde el azul por la falta de oxígeno, hasta el rojo encendido y cubierto de sangre.
- Su cabeza puede estar achatada, alargada, sesgada o deformada. Además es más grande que el resto de su cuerpo y tiene un hueco o zona blanda en la parte superior del cráneo, conocida como mollera, la cual cerrará aproximadamente a los 18 meses.
- Su carita puede llevar a ver arrugada y a veces sus facciones están distorsionadas debido al pasaje por el canal de nacimiento; en ocasiones presenta marcas fórceps en varias partes del cuerpo.
- Está cubierto de restos de líquido amniótico, al igual que de una sustancia blanquecina y pegajosa.
- Tiene los ojos cerrados e hinchados y la piel arrugada, definiendo su color alrededor de los 6 meses.
- Su respiración parece un ronquido silbante, y rompe el aire con agudos quejidos como si quisiera comunicar el tormento de su situación.
- Parece estar encogido, pues sus piernas y brazos han permanecido plegados en las rodillas y los codos durante los 9 meses que estuvo dentro de la matriz.
- Los deditos de los pies y las manos son muy pequeñitos y son más azulados que el resto del cuerpo; y si se fija uno bien, sus uñitas, que a veces se ven largas, son tan delgaditas como el papel.
- Su piel puede tener manchas rojas o blancas y pequeñas erupciones, pero normalmente no requieren tratamiento. Algunas veces, principalmente los bebés prematuros, tiene un vello suave, llamado lanugo.
- Los genitales pueden verse hinchados. También los pechos, ya sea niño o niña, se pueden ver agrandados y secretar un poco de leche durante los primeros días.
Es importante recordar que esto rasgos extraños solo son cuestión de semanas, y a medida que vaya creciendo, irá tomando el aspecto bello que uno esperaba. Además, la ilusión de ser padres permitirá ver la belleza de tu bebé, al cual verás como un ser perfecto.
Lefrancois, Guy R. Acerca de los niños. Ed. Fondo de Cultura Económica. Trad. Celia H. Paschero. México, 1978. P. 275.
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