| Los aditivos presentes en los productos industrializados ya sean naturales o sintéticos son una o varias sustancias que se agregan al alimento para lograr un beneficio y se podrán añadir durante sus etapas de producción o envasado.
Existen ciertas organizaciones (FAO, OMS) que establecieron la Ingesta Diaria Aceptable IDA, y clasificaron a los aditivos según su seguridad, ya sea que no representan ningún riesgo o los que es importante controlar las cantidades por posibles riesgos que se pueden presentar al abusar de estos. El número de aditivos va en aumento principalmente en países desarrollados por la demanda de alimentos preparados y listos para consumirse. En la actualidad se conocen 2,177 saborizantes idénticos al natural, así como más de 50 colorantes.
La función de los aditivos puede variar desde incrementar el valor nutritivo, como es el caso cuando le agregan vitaminas, para la preservación de los alimentos como los conservadores, antioxidantes, agentes que reducen la actividad del agua para impedir la formación de hongos o bacterias, para evitar que un producto se endurezca. Muchos acentúan el sabor, olor y/o color, para espesarlo, gelificantes.
Dentro de los grupos de aditivos mencionaremos algunos como:
Acentuadores de sabor: sustancias destinadas a realzar sabores y aromas
Acidulantes, alcalinizantes y reguladores de pH: modifica o mantienen la acidez o alcalinidad de los productos
Acondicionadores de masa: sustancia que se utiliza en panificación para modificar propiedades de la masa
Antiaglomerantes: sustancia o mezcla de sustancias que se agrega a los productos o aditivos para evitar su cohesión.
Antioxidantes: retardar o impedir la oxidación y enranciamiento de los productos.
Clarificantes: elimina la turbidez de un líquido.
Aunque el uso de aditivos esta regulado y deben ser sometidos a pruebas toxicologicas en los cuales se administran bajas cantidades de este durante periodos prolongados a animales de laboratorio para determinar modificaciones de las funciones normales del animal, cambios en los tejidos así como malformaciones en tejidos embrionarios entre muchos otros posibles daño. Con estas pruebas se pueden establecer las cantidades máximas que se podrán añadir al alimento, sin causar algún daño. Debemos saber que entre las listas de los muchos aditivos permitidos, algunos como los sulfitos, tartracina y el glutamato monosodico son conocidos por provocar alergias a personas sensibles, y que posiblemente esa alergia o reacción se manifestó por el consumo constante de este aditivo.
Recordemos el incremento de niños con déficit de atención, hiperactividad, alergias, y no debemos descartar que parte de estos problemas se deban a una mala alimentación. A una sustitución de alimentos naturales por alimentos procesados.
Te invito a que el próximo mes leas nuestro siguiente artículo respecto a los aditivos, donde los encontramos, como identificar los perjudiciales para la salud. Como reducir el consumo de aditivos.
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